En el prólogo de “Rebelión en la granja”, George Orwell escribía una frase digna de ser cincelada en el mármol: “si la libertad significa algo será, sobre todo, el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír”.

Cuando la leí por primera vez, pensé que tal frase podría ser un magnífico lema vital; y, siempre consideré siguiendo a Orwell que la misión de todo el que escribe no es halagar a nadie, sino desnudarse y más bien aguijonear al lector, incomodarlo, llegando incluso a molestar por escribir sobre cuestiones espinosas o sobre asuntos controvertidos. Hoy ya sé que esto es una empresa inútil y quimérica; y que, como todas las empresas inútiles y quiméricas, solo engendra a la postre melancolía. Esta melancolía se eleva exponencialmente cuando esa libertad, es manifestada en la redes sociales, pues al descubrir las ideas uno se convierte en blanco de los demás. Este sitio no desea molestar a nadie, pero, el autor, está libre de cortapisas al exponer su opinión.

sábado, 8 de febrero de 2014

Bizcocho de Zanahoria de Antonio y borrachuelos de mi madre







Ingredientes:

5 huevos
1 sobre de levadura 
2 zanahorias
dos taza de harina
una taza y media de azúcar
media taza de aceite






Preparación

Rayar la zanahoria
Separar las yemas de las claras
Montar las claras a punto de nieve en un recipiente grande, se añade las yemas, la zanahoria rayada, la levadura, la harina, el azúcar y el aceite
Batir todo hasta que quede uniforme, sin grumos.
Poner en molde en horno a 190 entre 40 y 50 minutos.
Se sabe que esta cuando pinchas con un cuchillo y sale limpio.
Antes de meter en el horno se le puede añadir pasas, nueces ó nada. 
 
 

 BORRACHUELOS

Ingredientes.

2 huevos.

1/2 vaso de vino blanco.

70 ml de aceite de oliva.

2 cucharaditas de bicarbonato de las del café.

Un pizca de sal.

350 o 400gr de harina de trigo.

Una cuchardilla de matalauva

Azucar.

Aceite de oliva para freir.


Elaboracion.

En un bol ponemos los huevos, el vino y el aceite, una pizca de sal, la matalauva y batimos, vamos incorporando la harina junto con el bicarbonato y removiendo muy bien.

Cuando la masa no podamos utilizar las varillas, metemos las manos y añadiendo más harina vamos echando hasta que no se pegue en las manos, trabajamos muy bien la masa, hacemos una bola y dejamos reposar 30 minutos.

Ponemos una sartén con abundante aceite.

Preparamos un plato con azúcar y otro con papel de cocina.

Cogemos trozos de masa y vamos pasando con el rodillo y dejándola finita, cortamos trozos y vamos echando al aceite que esté a una temperatura media yo los hago en la vitrocerámica entre e 6 y 7.

Se fríen por un lado y cuando estén doraditos damos la vuelta, vamos sacando en el plato con papel de cocina y antes de que se enfríen los pasamos por azucar ¡Están muy ricos!

Receta muy antigua, como los hacía mi madre.

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